jueves, 21 de enero de 2016

Emigrantes del Tiempo Perdido.

Sí, es diferente nuestra emigración y no menos digna, porque al escapar de la isla, los cubanos lo hacemos desde un país que ha quedado atrapado en la segunda mitad del siglo XX, con un estilo de vida de supervivencia a la usanza del siglo XX, mientras el resto del mundo vive otro milenio.

Poema XLVIII.

Del libro: Nombrar la desmemoria, 2009

José Rey Echenique.

No fue real el tiempo consagrado
A la ciudad que vimos maldecir
Con el rencor de los ausentes.
Tuvimos que corromper la transparencia,
Apagar con el silencio ajeno
El silencio propio
Y no dejarnos ver tras los paraguas.