sábado, 9 de enero de 2016
Mercado, tecnologías o cuando las aguas del Nilo vuelvan a su nivel.
El reciente artículo del periódico Granma, llamado Reencontrar la ruta del abastecimiento, a mi juicio, es más de lo mismo. El artículo alude a la desaparición de algunos productos del agro y al aumento de los precios de los que quedaron. Se culpa a la falta de producción y a la presencia de intermediarios en el mercado de los productos, pero se olvidan de algo fundamental, que es la falta de tecnologías en la agricultura lo que más afecta, las cuales como todas las tecnologías cumplirían con sus dos funciones esenciales, abaratar los costos, y consumir tiempo. Con las tecnologías no sólo la
producción aumentará, si no también que esa producción no demorará mucho tiempo en llegar a los mercados. Pero, ¿ El gobierno ha invertido en ese sentido?, ¿ Hasta cuando seguiremos culpando a las condiciones climáticas? ¿ Tendremos que seguir dependiendo de las condiciones climáticas para poder alimentar al pueblo, como lo hacían los antiguos egipcios que dependían de que las aguas del Nilo se desbordaran? Siempre en la economía influirán las condiciones climáticas, pero para ponerlas a nuestro favor también son propicias las tecnologías.
Creo que problema cubano es crónico y sistémico, es mi opinión personal, todos los factores de producción en economía están unidos. La ausencia de mercado y de normas y libertades que lo rijan, ha llevado a la ruina al país. La ausencia también de un mercado mayorista y la presencia de dos monedas es otra dificultad bastante compleja, para los emprendedores por cuenta propia. Otro problema es el de la doble contabilidad, a causa de la cual, los economistas cubanos apenas pueden dibujar una línea divisoria aproximada entre su PIB real y el nominal; ni tampoco tienen un índice certero del poder adquisitivo de la moneda nacional con respecto al dólar que, evidentemente, no es de 25 por uno, con una economía tan insolvente esto es imposible, por lo menos yo nunca me trague la guayaba. ¿ cuando van a declarar la llamada hora cero?. Otro aspecto es el del envejecimiento y el desempleo que debe ser colosal en este momento. Así como las deudas millonarias que ha contraído la nación a lo largo de más de cinco décadas. La agricultura, y la economía doméstica , solo son síntomas de la crisis, que ahora con el golpe electoral recibido por Venezuela y la desaceleración de la economía China, se pondrá más difícil.
La gestión de los Castros ha arruinado la nación. Digámoslo sin tapujos. El mejor criterio acerca de la economía, no lo tiene el especialista de esta materia, sino el hombre común cuando se sienta a la mesa, como dijera un gran economista en su momento. Pero, el hombre común está harto.
José Rey Echenique.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario